Mostrando entradas con la etiqueta Misterios sin Resolver. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Misterios sin Resolver. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de septiembre de 2014

¿ EXISTIÓ UNA CIVILIZACIÓN QUE CONVIVIÓ CON LOS DINOSAURIOS?...Post Jo


El hombre siempre ha soñado con encontrar aquellas fabulosas remotas civilizaciones que cuentan múltiples mitos y leyendas.  Y tal como he comentado en mi bienvenida al blog, a pesar de los miles de años transcurridos y de las múltiples catástrofes sufridas por este planeta a lo largo de su dilatada historia, todavía se van encontrando vestigios que ayudan a completar el puzzle  Y generalmente  se encuentran esporádicas y limitadas pruebas de la existencia de otros hombres y de otras culturas e imperios remontándonos en el pasado hasta  unos 15.000 años.
Una de las últimas sorpresas que nos ha deparado la  Paleontología ha sido el descubrimiento del «hombre de Leakey», en Olduvai (Tanzania),  de una edad estimada máxima de un millón de años. Pero este hallazgo de los Leakey, eminente familia  de paleontólogos y antropólogos, constituye tan sólo un hecho aislado.  Aunque luego se han encontrado otros restos más antiguos de homínidos en distintas partes del mundo que han ampliado la posible antigüedad del hombre hasta unos pocos millones de años.
Evidentemente esta antigüedad del ser humano en la Tierra anula cualquier posibilidad de coexistencia con los grandes dinosaurios.
Por otro lado los paleontólogos se siguen preguntando por qué estos animales prehistóricos tan numerosos y resistentes desaparecieron súbitamente de la faz de la Tierra. ¿Cómo puede explicarse este singular hecho? La repentina extinción de estos millones de gigantescos saurios que dominaban los antiguos continentes del planeta era, en efecto, una incógnita fascinante. Muchos de esos gigantescos saurios habrían permanecido o se habrían transformado, adecuándose a las nuevas necesidades de sus hábitats. Pero nada de eso ocurrió.
 En 1980 un grupo de investigadores liderados por el físico Luis Álvarez (Premio Nobel) descubrieron, en las muestras tomadas por todo el mundo de las capas intermedias entre los períodos Cretácico y Terciario de hace 65 millones de años, una concentración de iridio cientos de veces más alta que lo normal. El final del cretáceo coincide con la extinción de los dinosaurios y de los ammonites.
Plantearon así la llamada “Hipótesis de Álvarez”, conforme la cual la extinción de los dinosaurios y de muchas otras formas de vida habría sido causada por el impacto de un gran meteorito contra la superficie de la Tierra hace 65 millones de años. El nombre de la hipótesis se debe a los dos científicos que propusieron la hipótesis en 1980: Luis Álvarez y Walter Álvarez (padre e hijo).
Para demostrar esta hipótesis, las investigaciones se centraron en encontrar una capa en la corteza de la Tierra con niveles elevados de iridio. Los niveles del iridio son generalmente más altos en asteroides y otros objetos extraterrestres. La evidencia del iridio fue descubierta anteriormente al descubrimiento del cráter de Chicxulub, en la península de Yucatán.
Por tanto, si consideramos  que el último dinosaurio murió hace unos 65 millones de años, y que los hombres u homínidos (que se sepa) habitaron la Tierra desde  hace unos 4 millones de años, entonces parece imposible que un hombre jamás hubiera visto un dinosaurio. Sin embargo, hay evidencias de que realmente los hombres y los dinosaurios vivieron juntos en el pasado. Y esto solo se puede explicar con dos alternativas: o el hombre ha estado en la Tierra hace más de 65 millones de años o han existido dinosaurios hasta épocas mucho más recientes de lo que pensamos.
Juan José Benítez (Pamplona, 7 de septiembre de 1946) es un periodista español, conocido por sus trabajos en ufología y su serie de novelas Caballo de Troya. En 1975 escribió su obra “Existió otra Humanidad”, en la que he basado parte de este artículo.
 
Se han encontrado dibujos en cuevas, en la región del Gran Cañon del Colorado y otros lugares, que parecen mostrar dinosaurios, mamuts y otros animales extintos. Asimismo, hay una cantidad de leyendas que parecen relatos de encuentros entre hombres y dragones, una versión mitológica de los reptiles gigantes.
 En la epopeya de Gilgamesh (3000 aC) se dice que mató a un dragón gigante que devoraba árboles y otras plantas. En dos capítulos del libro de Daniel en la Biblia hay un recuento de un dragón que los babilonios adoraban. Alejandro Magno y su ejército dijeron que encontraron un dragón que estimaron tener una largura de 33 metros, un una cueva en la India. En China hay una gran cantidad de leyendas y dibujos que indican que reptiles gigantes vivieron allá en el pasado. Incluso mencionaban que una familia real usó algunos reptiles grandes para tirar de su carruaje.
 
También la gente de los países nórdicos construyó sus barcos con representaciones de dragones marinos. Se habla de  un tipo de dragón que tenía grandes patas traseras y patas delanteras cortas, igual como sabemos que existieron por los huesos fosilizados. De relatos más recientes tenemos recuentos de héroes que mataron dragones. Se dice que Beowulf y San Jorge mataron dragones y sus descripciones corresponden de manera notable con las reconstrucciones modernas de varios tipos de dinosaurios.
Del el siglo 10 dC nos llega un relato irlandés en que hay una descripción de un estegosaurio. Nerluc, en Francia, debe su nombre de un hombre que mató un dragón cuya descripción es muy parecida a esa de un triceratops. Libros de ciencia y escritos de naturalistas del siglo XIV indican que los dragones eran aún animales vivientes, aunque ya casi extinguidos.
 Hay varios recuentos de reptiles voladores en la historia. Herodoto describió correctamente las características de un reptil reconocido por restos fósiles en tiempos modernos. La tribu de los Sioux se refiere a un pájaro de trueno. Su descripción y dibujos coinciden con ese dinosaurio volador que hoy llamamos teranodon. En Inglaterra se reportó un  reptil volador durante el siglo XV.
También actualmente hay informes de testigos que han visto algunos tipos de reptiles gigantes, caminando, nadando o volando, en Australia y en África,  cerca de bosques tropicales, en varios lagos del mundo y en el mar. El más famoso lugar es Loch Ness, donde miles de personas han visto y fotografiado un monstruo, que parece un tipo de Plesiosauro. Pero, no es el único lugar, y hay miles de testigos que han visto reptiles gigantes en otras partes del mundo.
 
Pero todos estos descubrimientos y relatos han quedado empequeñecidos, aunque la ciencia oficial los ignora, por los descubrimientos efectuados hace unos cuantos años en un lugar de Perú, situado  en un desierto blanco y pedregoso del Departamento de Ica, por el doctor Javier Cabrera. Ica es un departamento que está ubicado al oeste del Océano Pacífico  y al  norte de la región de Nazca, lugar famoso por sus enigmáticas pistas  El doctor Cabrera habría descubierto la más sorprendente prueba de la existencia de otra civilización que pobló el planeta posiblemente hace  millones de años, ¡en la época de los Dinosaturios!
A diferencia de los restos antes mencionados a los que se aplican una serie de teorías y conjeturas sobre la existencia de homínidos remotos. Esta vez se trataba de múltiples pruebas materiales. El doctor Cabrera había logrado reunir en su casa de la ciudad de Ica hasta un total de 11.000 piedras en las que aparece grabado el más antiguo mensaje del que tenemos noticia. 
 
Son once mil piedras de todos los tamaños en donde una remota civilización recopiló sus conocimientos. Hay desde algunas muy pequeñas, de apenas 50 ó 100 gramos, hasta otras de 40 o más kilos. Y en ellas pueden verse grabados con conocimientos en astronomía, zoología, medicina, biología, etc…  Y viéndolas se tiene la impresión de que la vida en el planeta probablemente llegó del espacio.
Las piedras de Ica describen una civilización que al parecer habría llegado a convivir con los dinosaurios. En una de las piedras se muestran  grandes saurios prehistóricos. Allí se explica la manera de destruir al stegosaurus, un saurio prehistórico perteneciente a la rama de los dinosaurios blindados y que vivió en el período Jurásico. En el altorrelieve de la amarillenta piedra pueden distinguirse las placas óseas verticales que se extendían a todo lo largo del lomo del animal, así como la doble fila de placas que protegían a este dinosaurio. Y también vemos en su cola una serie de pinchos, que le servían como arma defensiva.
 
Esta civilización también grabó el ciclo biológico del stegosaurus no sólo para ofrecer un conocimiento de zoología, sino también para explicar que la única forma de exterminar a este saurio era destruyéndolo desde sus formas más primitivas. Puede verse  una  hembra del stegosaurus, que se diferencia del macho por su cuello más largo, así como también el proceso de metamorfosis que sufrían las crías. Junto al stegosaurus adulto también grabaron las crías.  Primero sin patas, luego con las dos patas anteriores y después con las patas posteriores. A esto se le  llama metamorfosis.
 Sin embargo la Paleontología enseña que los reptiles prehistóricos no experimentaban metamorfosis.  Los nuevos saurios nacían de un huevo, pero ya con su forma definitiva. Por lo tanto lo que se indica en las piedras no encaja con lo que enseña la ciencia actual. Hasta ahora habíamos creído que los reptiles prehistóricos nacían de los huevos con sus formas completas. Pero estos grabados nos están mostrando lo contrario.
 
Nadie podría reflejar un conocimiento tan exacto del ciclo biológico de un animal si no lo hubiera observado meticulosamente. En una de las piedras varios hombres portan armas y están hiriendo al animal, ya que se supone que estos grandes saurios amenazaban la vida de aquella civilización.
Durante la Era Secundaria muchas especies de estos enormes saurios se extendieron por todos los continentes y mares. Y el hombre de aquel tiempo suponemos que no tuvo más remedio que declararles la guerra. Por eso en estas piedras, cuando aparecen escenas de caza de dinosaurios, siempre se extienden las matanzas hasta las crías  de los animales antediluvianos. De esta forma, con la muerte del macho y de la hembra y la destrucción de los huevos y las crías conseguían un exterminio prácticamente completo. Rompían su ciclo biológico.
 
Los altorrelieves cubren la superficie de la piedra, explicando primero el ciclo biológico del stegosaurus para pasar a continuación a otra secuencia desconcertante. Dos hombres de extrañas caras se habían situado sobre el lomo del animal. Y parecían atacar al gran saurio. El stegosaurus medía unos seis metros de longitud. Y aunque parece ser que se alimentaba de vegetación, puede comprobarse en las piedras que también atacaba al hombre. Pues bien, ésta parece ser una de las razones por las que esta civilización  prehistórica emprendió también la guerra contra el stegosaurus.
 Este enorme saurio tenía en la cabeza un hueso tan débil que con un golpe se le podía matar. Pero, ¿cómo se las arreglaban estos cazadores para llegar hasta el cráneo? Según puede verse los dos seres parecen caminar sobre el lomo del animal prehistórico.
El stegosaurus, como otros reptiles, disponía de un cerebro normal y de un ganglio pélvico que regía el automatismo de la parte posterior del cuerpo del animal. Esto ha sido reconocido por la Ciencia actual. De ahí que se les haya llamado también saurios de doble cerebro.
 
En su columna vertebral se producía un ensanchamiento superior al del cerebro propiamente dicho y que tenía por finalidad el control de esa zona posterior del gran saurio. Pues bien, los cazadores subían por la cola —concretamente por el estrecho corredor que quedaba entre las dos hileras de placas óseas— y llegaba hasta la altura de la cintura escapular. Esa doble dependencia era fatal para el animal, puesto que hacía insensible su cola.  Y esto lo sabían los hombres de las piedras grabadas. Ascendían por el lomo del saurio hasta que éste sentía algo sobre la zona del ganglio pélvico. En ese instante el stegosaurus volvía la cabeza y el cazador le podía romper el cráneo de un golpe.
 Se han llegado a reunir series de grabados para otras especies de saurios, como el triceratops, el tyrannosaurio, el megaquiróptero  (murciélago gigante), el stegosaurus y el agnato. De estos animales se dispone series completas, mientras que de otros se tienen solo series parciales. Por ejemplo, sobre el agnado, peces sin mandíbulas, hay  más de 100 piedras. pude comprobar la evolución, la clara metamorfosis de este pez prehistórico que vivió en nuestros océanos en el período Devónico (Era Primaria o Paleozoica) y al que se le señala, por tanto, más de 320 millones de años.
 
Según indica la Paleontología, estos peces sin mandíbulas son los primeros vertebrados conocidos. Sus restos se encuentran ya en el período Silúrico, pero son comunes sólo durante el referido período Devónico. Algunos —sigue afirmando la Paleontología— vivieron en el mar, y otros, en agua dulce. La única especie de agnato conocida en la actualidad fue encontrada en Vietnam. La mayor parte disponía de un casco óseo alrededor de la cabeza y parte frontal del tronco, así como gruesas escamas también óseas sobre el resto del cuerpo.
 Hay  varias piedras de gran peso con grabaciones de este mismo tipo de pez sin mandíbulas, pero, con una sensacional diferencia respecto a las anteriores piedras. En este caso, el agnato aparecía devorando una pierna humana. Estos peces eran gigantescos. Los agnados actuales son muy pequeños. Es decir, con estos peces prehistóricos sucedió exactamente igual que con los grandes reptiles de la Prehistoria. Los descendientes» actuales han visto reducido su tamaño hasta extremos insospechados.
 
En otras enormes piedras hay también grabaciones y altorrelieves con otros tipos de dinosaurios. Así como con el stegosaurus no había mucho peligro para los cazadores,  no sucedía lo mismo con el tyrannosaurio. Este formidable monstruo carnívoro tenía el cuello corto y robusto y la cabeza provista con poderosas mandíbulas. La Paleontología asegura que hizo su aparición a finales del período Cretácico, es decir, hace más de 65 millones de años. Tenía quince metros de longitud y seis de altura, y sus patas delanteras eran tan cortas que, según parece, no podían llegar hasta la boca.
El tyrannosaurio  era sin duda  uno de los más terroríficos e implacables enemigos de esta civilización prehistórica. Y contra él fue dirigida gran parte de la operación de destrucción. Pero la táctica para exterminarlo no podía ser idéntica a la empleada en el caso del stegosaurus. En una de las piedras se reproduce la figura de uno de estos feroces monstruos del Cretácico. Y junto a él se ven  hombres que portan armas. El tyrannosaurio era un animal sumamente peligroso. ¿Qué hacían entonces los cazadores?
 
En primer lugar, tal y como ve en la piedra, le dejaban ciego. De esta forma, otro cazador podía ascender por la cola y lomo del animal, golpeándole en la cabeza. Pero, no en cualquier punto del cráneo. El arma que porta el hombre tiene una especie de rayado. Y en la cabeza del tyrannosaurio han grabado también otro punto, con un rayado idéntico al del arma. Pues bien, eso parece indicar  que debían golpear al monstruo prehistórico en una zona concreta del cráneo.
Estas nociones precisas de la anatomía de un tyrannosaurio, de un stegosaurus, de un triceratops, etc., así como de sus ciclos biológicos, sólo pueden revelar un conocimiento profundo de la fauna existente en aquella remota época. Un conocimiento que sólo podría producirse de haber coexistido con dichos seres.
Distribuidos a la perfección entre las dos caras de otra piedra puede verse un enorme pájaro, aparentemente mecánico, sobre el que vuelan dos seres que portan sendos telescopios y con los que miran hacia la tierra. Pero, ¿qué buscaban aquellos hombres? La respuesta estaba también en el grabado. A ambos lados de la piedra, y coincidiendo precisamente con su parte inferior, aparecen los grabados en altorrelieve de dos dinosaurios. Un tercer hombre, idéntico a los que se encontraban sobre el pájaro, descendía hasta el lomo de uno de los dinosaurios y  mientras se sujetaba al pájaro con una especie de cable, con la otra mano hundía un cuchillo en el cuerpo del animal.
En aquel grabado también hay otros tres elementos sorprendentes. Se trata de lo que parecen ser  tres lunas situadas en distintas posiciones del cielo en el que se movía el gran pájaro. Parece ser que estos seres habían conseguido vencer la fuerza de la gravedad y disponían de aparatos voladores que en las piedras aparecen representados como pájaros.
Aparentemente esas máquinas voladoras les permitieron extender su guerra contra los saurios prehistóricos a todo lo largo y ancho del planeta. En muchos casos, como en el del tyrannosaurio, cegaban al animal, lanzando una descarga sobre el mismo. Esto les permitía descender desde sus aparatos voladores para rematar al monstruo o bien ascender hasta su cabeza por la cola y el lomo.
Esta es una de las más impresionantes piedras de la gran biblioteca de piedra. Allí se mostraba la existencia de una civilización con tecnología avanzada. Hasta el momento, ninguna de las teorías a favor de la existencia de remotas civilizaciones se había podido apoyar en pruebas tan concluyentes.  Según se deduce de los distintos grabados, el hombre prehistórico luchó intensamente contra los dinosaurios y demás reptiles. Fue una guerra a muerte, sin tregua. Una guerra que fue más allá que la matanza de los saurios, puesto que se rompió el ciclo biológico de estos animales prehistóricos, anulando así la supervivencia de estas especies.
Muy probablemente la combinación de estas matanzas masivas y el formidable cataclismo explican esa súbita extinción de los más formidables y terribles  animales que jamás hayan poblado la Tierra. De no haber sido por estas razones, tal vez  hoy seguirían poblando y dominando el planeta.
Según las piedras también parece que en aquella época remota la Tierra tenía tres satélites. Se deduce que un posible desfase en el magnetismo de la Tierra fue provocando un desajuste en las órbitas de dos de estas Lunas, que terminaron por caer sobre el Planeta. Este impacto terrorífico convulsionó los continentes y océanos, provocando una formidable catástrofe. Pero, ¿cuándo tuvo lugar realmente dicho cataclismo? Las piedras grabadas parece tienen la respuesta.
Un detalle fundamental a la hora de valorar las piedras labradas es que su tamaño está en proporción directa a la importancia del tema que se relata en dichas piedras. Esto querría decir que, cuanto más pesada fuera la piedra y cuanto más trabajo y esfuerzo se hubiera empleado a la hora de la grabación, más trascendental era la información que se exponía. De ahí, por tanto, que los altorrelieves  señalaran generalmente conocimientos mucho más decisivos que los simples grabados. Éste era el caso, por ejemplo, de la pesada piedra referida al stegosaurus,
Así sucede igualmente con otra formidable mole de piedra de media tonelada en la que se muestra  una matanza de hombres por parte de los dinosaurios. En aquella descomunal piedra pueden verse unos altorrelieves en que se muestra como saurios prehistóricos de varios tipos devoran y atacan a hombres. Es curioso que otras piedras en que estos hombres grabaron también ciervos, caballos y una extensa gama de animales, son más pequeñas. Pero en este caso, con los grandes reptiles, no ocurre lo mismo. Casi todos están grabados en piedras de gran tamaño y peso. Casi todos en altorrelieves. ¿Por qué razón?
Todo parece indicar que en estos casos, cuando se toca el tema de los dinosaurios, no se trata ya de cacerías más o menos deportivas. Se trata de  la guerra de aquella civilización contra sus mortales enemigos. Por eso plasmaban estas escenas en piedras mayores, con altorrelieves. En demostración de lo que decimos hay otra gran piedra en que se muestra que el hombre no debía aproximarse ni entrar en el  lugar que señala la roca labrada. Si lo hacía, podía morir. En esta piedra se está señalando un área donde vivían dinosaurios adultos y las formas intermedias de éstos. Eran terrenos de dominio de los grandes saurios.
En otra de las piedras grabadas puede observarse  un hombre que sostiene un extraño corazón. Y junto al hombre se encuentra un  reptil prehistórico de gran aleta dorsal y que, según la Paleontología, apareció en el Carbonífero Superior, subsistiendo hasta el período Pérmico MedioEs decir, en plena Era Paleozoica o Primaria. Este grabado nos está revelando el profundo conocimiento que tenía aquella civilización de la fisiología y anatomía de sus innumerables enemigos.
En una  serie de piedras dedicadas a los saurios prehistóricos se pueden distinguir hasta 37 tipos distintos de grandes saurios, perfectamente clasificados por la Paleontología, así como otros muchos, desconocidos aún para la ciencia moderna. Todas las piedras y todas las series están vinculadas entre sí. Y buena prueba de ello es una serie  que reflejaba los hemisferios oriental y occidental del Planeta, grabados en dos pesadas piedras circulares. Hemisferios donde apenas si se pueden reconocer los continentes que hoy habitamos. Hemisferios que constituían el globo terráqueo… hace millones de años. Y en estas piedras de los viejos continentes hay  varias desconcertantes sorpresas: allí aparecen grabados lo que parecen ser continentes hoy desaparecidos y que hemos dado en llamar Atlántida y MuY en dichas masas continentales figuran las razas que los poblaron.
Pero la piedra más sorprendente de las encontradas es una en dos de las caras laterales de la roca  se ven tres seres —idénticos en su fisonomía a los que aparecen en las restantes piedras grabadas— que portan catalejos y que miran hacia la parte superior de la piedra, en que pueden observarse estrellas, cometas, nebulosas, constelaciones  y toda una serie de signos, Parece que representan trece constelaciones, que incluyen las Pléyades y las doce constelaciones conocidas Aquellos tres astrónomos observan la bóveda celeste, perfectamente grabada en la parte superior de la piedra. Y parece que para aquella civilización, las Pléyades tenían una importancia significativa.

Las Pléyades, según Isaac Asimov, es considerado como un pequeño cúmulo de estrellas de brillo moderado de la constelación de Tauro. Nueve de las estrellas del cúmulo son suficientemente brillantes como para poder ser observadas a simple vista, aunque algunas de ellas se encuentran muy juntas y es difícil distinguirlas por separado. Este cúmulo ha sido denominado por la mitología las Siete Hermanas.  Cuando en 1610 Galileo enfocó su telescopio hacia las Pléyades, comprobó que podía contar sin esfuerzo 36 estrellas.
Los astrónomos han estimado que la distancia media entre las estrellas del cúmulo de las Pléyades equivale sólo a un tercio de la separación interestelar media en las proximidades de nuestro sistema solar. Hoy se sabe que el grupo entero se encuentra a unos 400 años-luz de nosotros y que abarca una región del espacio de unos 70 años-luz de diámetro. Aún cuando las Pléyades son el cúmulo más grandioso de cuantos se pueden observar a simple vista, no constituyen sino una muestra sumamente pálida del espectáculo que se nos ofrece a través del telescopio.
Pero en el firmamento de esta gran piedra también está grabado nuestro Sistema Solar. En este grabado aquellos seres nos indican que eran capaces de observar el Cosmos Y por descontado que con simples catalejos habría sido imposible observar constelaciones que están tan alejadas de la Tierra. Esta civilización nos está señalando que tenían capacidades de visión telescópica y que podían dirigir sus aparatos de astronomía hacia aquellos lugares del Universo que desearan, escrutando así las maravillas del espacio.
Pero en esta fantástica piedra hay algo más. En muchas de las grabaciones se repiten unos símbolos que probablemente constituyen una clave para la  lectura de estas piedras. Esos símbolos, en una determinada posición, parece que significan vida inteligente, mientras que en otra posición indican  que no hay vida inteligente. Pues bien, este elemento se encuentra también repartido aquí y allá, entre las distintas constelaciones y astros que han quedado grabados en esta bóveda celeste.
En efecto, unas diminutas hojas rayadas, así como unos extraños rombos y pequeños cuadrados aparecen grabados en las distintas figuras que representan las nebulosas y planetas. Parece que estos seres tenían conocimiento de la existencia de vida en el espacio exterior y que estaban observando si hay vida en el firmamento. Y si la interpretación de los símbolos es correcta, parece que en las Pléyades había vida inteligente.
Aquí hay que aclarar que  la edad del terreno donde se han extraído estas piedras (Ocucaje y Nazca)  pertenecen a una de las placas antiguas  del planeta. Su antigüedad, por tanto, sería francamente difícil de precisar. Quizá entre 200 y 500 millones de años. Pero, ¿Quién puede saberlo realmente?
Según el doctor Cabrera, el descubridor de la biblioteca de piedra,   parece que la edad en que vivió esta civilización que grabó las piedras podría ser contabilizada, más que por años, por ciclos solaresEn el estudio de las piedras se pudo observar que esta civilización  contaba el tiempo en meses de 28 días. Al multiplicar esos 28 días por 13 constelaciones se obtienen 364 días, que se supone era la duración del año en aquella época. O sea, que la Tierra empleaba en aquellos tiempos un total de 364 días para cubrir una vuelta completa en torno al Sol.
Pero, ¿por qué 364 días? ¿Y por qué nuestro mundo da hoy 365,25 días en completar esa misma órbita? Esta era la primera de las trascendentales pruebas que ofrece esta piedra sobre la antigüedad de la gente  que la grabó. Nosotros llamamos año al tiempo que la Tierra necesita en dar una vuelta completa alrededor del Sol. Y según los más avanzados cálculos astronómicos, ese movimiento de traslación se cubre en 365 días más unas pocas horas.
Y, ¿a qué es debida esta diferencia entre el año de 364 días de aquella civilización y el nuestro de 365,25 días?  Está demostrado que el Sol pierde materia. Y está demostrado también que esa pérdida de materia, aunque mínima, tiene unos efectos concretos sobre los planetas que giran alrededor del astro rey. Al perder materia, la atracción ejercida por el Sol sobre los astros que se mueven en torno suyo es ligeramente menor. Esto provoca un alargamiento de la elipse que dibuja la Tierra en su órbita alrededor del Sol. ¿Y qué sucede cuando la elipse de la Tierra se alarga? Lógicamente, que el año también se alarga.

Entonces, ¿no será que ese día y esas horas de más nos están midiendo realmente el tiempo transcurrido entre el hombre que grabó estas piedras y nosotros? Si llevamos estos razonamientos a cifras matemáticas sabemos que cada 100 siglos se produce un segundo de diferencia. Según estos cálculos esta civilización habría existido hace 840 millones de años. Probablemente hay algún cálculo incorrecto, ya que esta antigüedad, incluso para los dinosaurios, parece excesiva.  Pero lo que si parece indicar es una antigüedad de muchos millones de años.    
Entre los signos que aparecen grabados en la bóveda celeste de la piedra se observa un corneta. Además del zodíaco, con trece constelaciones también figura nebulosa Cabeza de Caballo, denominada así por su semejanza con la cabeza de un caballo. Una nebulosa que la Astronomía califica como oscura y que se encuentra situada en las proximidades de una de las estrellas del cinturón de Orión. Y además de las constelaciones, del cometa ya citado, de los planetas y de la nebulosa Cabeza de Caballo había otros elementos. Y uno de ellos parecía un eclipse anular de Sol.
Y el  24 de diciembre de 1973 el cometa Kohoutek estuvo más cerca que nunca de la Tierra en su viaje por el cosmos. Y se registró igualmente el eclipse anular de Sol. La Luna se colocó durante unos segundos ante el disco solar, formando un majestuoso anillo. Y Venus y Júpiter se situaron en la posición señalada por los astrónomos y por las grabaciones en aquella piedra de Ica.
Eran, pues, 13 elementos zodiacales, 2 planetas, la Luna, el Sol, la nebulosa Cabeza de Caballo y el cometa Kohoutek, coincidiendo con la más absoluta precisión. En total, 19 factores. Había que descartar, necesariamente, la coincidencia. Los seres que habían grabado aquella piedra habían tenido conocimiento de la existencia de este cometa.
Los astrónomos dijeron en un principio que el cometa Kohoutek  tenía una órbita de 10.000 años. Poco después rectificaron y la incrementaron hasta los 40.000. Por último dejaron sentado que la órbita del Kohoutek era más bien parabólica y algunos astrónomos barajaron cifras de millones de años para su órbita.
.
Las piedras nos estaban cuantificando el tiempo transcurrido entre aquella civilización y la nuestra. Podemos percibirlo a través de la fauna ya extinguida, de los continentes que desaparecieron y por la propia diferencia de la morfología de aquellos hombres.
Pero, si hace tantos millones de años hubo otros seres humanos, ¿cuántas civilizaciones, todavía desconocidas y olvidadas, poblaron igualmente nuestro mundo entre el entonces y ahora?
Hay que reconocer que todo lo relacionado con la biblioteca de piedra de Ica parece realmente fantástico,  aunque resulta difícilmente concebible que sean falsificaciones de los indígenas de la zona. Lo que es cierto es que con métodos como el Carbono.14 es prácticamente imposible determinar la supuesta gran antigüedad de estas piedras. Las razones principales en favor de la fiabilidad de estas piedras lo constituyen los conocimientos que aportan y que parecen difíciles de imaginar en los indígenas de la zona y por el ingente trabajo que implicaría grabar estas miles de piedras y darles una patina de antigüedad.  Pero cada uno es libre de decidir.


EL EXPERIMENTO PHILADELFIA....Post Jo



Eldrídge el barco que se supone se desmaterializó convirtiendose en invisible y teletransportandose posteriormente.

Experimento Filadelfia: ¿Un Buque Teletransportado?

Una serie de extrañas cartas recibidas por un hombre de ciencia en 1956 hablaban de unos experimentos secretos que habían vuelto invisible un destructor de la marina de los Estados Unidos y lo habían teletransportado de un lugar a otro.

El "Experimento Filadelfia" es el nombre que recibió un supuesto experimento ultrasecreto llevado a cabo por la marina de los Estados Unidos en 1943, en el transcurso del cual un barco se volvió invisible y fue teletransportado de un muelle a otro.El secreto parece empezar a desvelarse cuando Morris Ketchum Jessup, el controvertido científico, profesor durante los años 20 de astronomía y matemáticas en la Universidad de Drake, en Iowa, y en la Universidad de Michigan. Mientras preparaba su doctorado realizó investigaciones que llevaron al descubrimiento de varias estrellas dobles que, posteriormente, fueron catalogadas por la Royal Astronomical Society.


Jessup pasó mucho tiempo estudiando ruinas mayas e incas y llegó a la conclusión de que los edificios sólo pudieron ser construidos con la ayuda de una tecnología superior extraterrestre. La falta de dinero le obligó a abandonar sus investigaciones y a volver a los Estados Unidos, donde se puso a trabajar en "The case for the UFO" (El alegato de los OVNIS), primero de cuatro libros sobre el tema, en el que mezclaba un poco de objetividad científica con mucha pseudociencia.

"The case for the UFO" fue publicado en Nueva York en 1955. A lo largo del libro, Jessup pedía a sus lectores que presionaran a sus representantes políticos para que exigieran investigaciones acerca de la teoría del campo unificado, problema con el que se había enfrentado Einstein durante los últimos veinte años de vida, y que -creía Jessup- podría aclarar la incógnita de la fuerza propulsora de los OVNIS.


El 13 de enero de 1956 Jessup recibió la primera de dos cartas de un lector que firmaba Carlos Miguel Allende y también Carl M. Allen. En sus incoherentes cartas, llenas de faltas de ortografía y de puntuación, Allende advertía a Jessup que debía olvidar su interés por la teoría del campo unificado. Una versión de esta teoría había sido aplicada por la marina norteamericana en 1943 -decía- en un experimento que había vuelto invisible a un barco, con terribles resultados para su tripulación. Jessup contestó a su corresponsal pidiendo más detalles. Allende no pudo proporcionarle más información.


Mientras tanto, Jessup y su libro habían sido tema de conversación en Washington D. C. En julio o agosto de 1955, un ejemplar de "The case for the UFO" llegó a la Oficina de Investigación Naval (ONR). Se descubrió que contenía comentarios relativos al texto escrito en los márgenes, como si el libro hubiese pasado por las manos de tres personas. Los comentarios implicaban un conocimiento de los OVNIS, de sus sistemas de propulsión y del origen y antecedentes de sus tripulantes.


El libro pasó a manos de dos oficiales de la ONR, el comandante George W. Hoover, Oficial de Proyectos Especiales, y el capitán Sidney Sherby. Éstos invitaron a Jessup a Washington, le enseñaron el libro y le preguntaron si podía hacer algún comentario. Jessup dijo que, por la letra, uno de los autores era Allende, y después entregó las cartas de Allende a Hoover y Sherby.

El interés de la ONR por el libro anotado nunca fue explicado de forma satisfactoria, pero la ONR ha negado siempre que fuera oficial. Hoover y Sherby estaban personalmente interesados en los OVNIS, tema que daba entonces sus primeros balbuceos; su opinión era que "ningún detalle, por desacreditado que esté desde el punto de vista de la ciencia clásica, debe ser pasado por alto" en la búsqueda de claves sobre la naturaleza de la gravedad. Por lo tanto, debemos deducir que el interés de Hoover y Sherby era personal y que cualquier investigación posterior fue emprendida por su cuenta.


Vista aérea de la base naval de Filadelfia en 1947, donde el Eldridge fue sometido al misterioso experimento científico.


No se sabe qué investigaciones pudo emprender Jessup, si es que lo hizo; su relación directa con el asunto terminó la noche del 20 de abril de 1959, cuando lo encontraron muerto en su furgoneta en Dade Country Park (Florida). Dentro del coche cerrado había sido introducida una manguera conectada con el tubo de escape: según todos los indicios, Jessup se había suicidado.

¿Se Había Suicidado?

La muerte de Jessup ha sido tema de muchas especulaciones. Algunos amigos suyos dijeron que Jessup no era el tipo de persona que se suicida. Otros han sugerido que fue asesinado porque se negó a dejar las investigaciones sobre el enigma de los OVNIS. También se dijo que algo tuvieron que ver los "hombres de negro". Sin embargo, otros amigos dijeron que Jessup estaba deprimido a causa de problemas personales, y que había anunciado su suicidio a un intimo amigo suyo.

Del corresponsal de Jessup, Carlos Miguel Allende o Carl M. Allen, se sabe poco. Muchos investigadores trataron de entrevistarlo pero resultó tan escurridizo como Pimpinela Escarlata. Entre los que le conocieron se cuentan Charles Berlitz y William Moore, pero averiguaron poco. Con todo, lograron identificar el barco empleado en el supuesto experimento: era el Eldridge.

Allende afirma que, en 1943, un tal doctor Franklin Reno desarrolló una aplicación de la teoría del campo unificado de Einstein que fue ensayada por la Marina norteamericana en un experimento en el que el Eldridge y toda su tripulación se volvieron invisibles. El experimento se realizó en el mar, en octubre de 1943, y fue observado por Allende, que se hallaba a bordo del buque Andrew Furuseth. Dijo a Berlitz y a Moore que el Eldrige estaba sumergido en un extraño campo de fuerza que se extendía "hasta unos 100 m... de distancia de cada lado del barco. Yo metí la mano, hasta el codo, en este increíble campo."

El experimento fue un éxito, salvo por los extraños y terribles efectos secundarios que sufrió la tripulación; algunos hombres murieron, otros se volvieron locos, y unos pocos siguieron recayendo en la invisibilidad. Una vez, en un bar del puerto de Filadelfia, un grupo de tripulantes causó un escándalo al desaparecer de pronto. Allende dice que el incidente apareció reseñado en un periódico de Filadelfia, en otoño o en invierno, en algún momento entre 1944 y 1946.

Allende también dijo que se realizó otro experimento en el que el navío experimental fue teletransportado desde su atracadero en Filadelfia a otro en la zona de Newport News, Virginia. Allende no se hallaba presente, pero dijo a Jessup que había leído un articulo acerca del incidente en un periódico de Filadelfia cuya fecha no recordaba. "Puede haber sido en 1956 -dijo a Jessup en una carta-, después de que se suspendieran los experimentos."



Carlos Allende quien con sus cartas pareció desvelar uno de los secretos mejor guardados por la marina de EEUU.

Los Misterios del Project Rainbow

El nombre oficial del experimento Filadelfia que la marina norteamericana no pudo ocultar es "Project Rainbow". En las investigaciones no se pudieron encontrar. El "Project Rainbow" era parte de un código secreto del gobierno de EE.UU. que se llamaba Arco Iris. En este código estaban los planes para derrotar al Eje compuesto por Italia, Alemania y Japón en la Segunda Guerra Mundial y específicamente para luchar contra Japón en el Océano Pacifico

El Barco Fantasma

Realmente el que toma con seriedad este tema se dará cuenta de que "El Experimento Filadelfia" se quiere ocultar de todas manera posibles:

1)Las cartas de navegación del barco se perdieron.
2) La bitácora del barco también se perdió.
3) El Instituto Naval norteamericano no tiene casi fotos en los archivos del Eldridge.
4) Los tripulantes del barco se esfumaron, se perdieron, no se sabe nada de ellos.
5) Todo lo relacionado con el código ARCO IRIS y el experimento Filadelfia también desaparece.
6) El principal personaje Morris Jessup se suicida de una forma extraña y poco clara.
7) De Carlos Allende se comienza a decir que estaba esquizofrénico y no era apto para declarar nada.
8) 300 toneladas de instrumentos que llevaba a bordo el Eldridge, también desaparecen y el barco es vendido a Grecia casi desmantelado.
9) Las fichas de los marineros también desaparecen. O sea el barco no existió. Y la marina norteamericana habla del hecho como algo absolutamente sin importancia.



¿Que Sucedio en el Experimento Filadelfia?

El viernes 13 de agosto de 1943, el crucero Eldrídge, de la marina de los Estados Unidos, zarpó del puerto de Filadelfia para participar en un experimento secreto. A su bordo llevaba varias toneladas de aparatos eléctricos, con cientos de lámparas y bobinas. El barco había sido botado el 25 de julio de 1943 y medía 92 metros de eslora, con un desplazamiento de 1.240 toneladas y 1.520 a plena carga. Todavía no había entrado en servicio activo cuando poco después, el 13 de agosto de 1943, levó anclas de su amarradero, acompañado por el carguero Furuseth, un veterano de los convoyes al África. A bordo de esta última nave iba un grupo de científicos y una tripulación reducida de hombres escogidos, entre los cuales se encontraba el marinero de primera Carlos M. Allende. Este contó de la siguiente manera lo que presenció aquel viernes fatídico desde su puesto de trabajo, situado al lado del puente de mando. "A unas pocas millas del muelle, uno de los hombres de civil que estaba en la timonera ordenó por la radio al comandante del crucero que encendiera los generadores. Entonces, alrededor del crucero comenzó a fluir con gran fuerza un singular campo de energía, perfectamente visible, que giraba en torno de la nave en sentido contrario a las agujas del reloj.

Vi que el aire que rodeaba al barco se volvía un poco más oscuro que el resto de la atmósfera. A los pocos minutos vi levantarse del agua una bruma verdosa, similar a una nube muy tenue. De pronto, el barco desapareció completamente y nosotros experimentamos una gran sacudida. Varios de nuestros hombres se desmayaron y a muchos comenzó a salirles sangre de la nariz. En pocos segundos el flamante barco de guerra ya no estaba en su sitio, pero en la superficie del mar podía verse claramente la marca de su peso al desplazar el agua. Sencillamente se había hecho invisible y no quedaban rastros ni de él ni de los hombres que iban a bordo. Antes de que se esfumara del todo vi que uno o dos marineros que estaban en estribor se desintegraban por completo. Todo comenzó con un desagradable zumbido, que fue aumentando de volumen hasta convertirse en un silbido inaguantable, que culminó en una violenta explosión. En el puente en donde yo estaba reinaba una confusión absoluta y las órdenes se sucedían unas tras otras. Uno de los civiles, el que parecía estar al mando de todo, gritó por la radio que apagaran los generadores.

Cuando miré hacia tierra, vi que dos hombres desaparecían mientras corrían aterrados. Yo no sabía qué hacer, pues en ese momento no comprendía lo que estaba pasando. Habían transcurrido unos pocos minutos cuando aquella bruma verdusca comenzó a dispersarse y sin zumbidos ni manifestación alguna que lo anunciase, el crucero comenzó a materializarse de nuevo, desde la popa a la proa, como había ocurrido en el instante en que se hizo invisible. Pude observar que los hombres que estaban en cubierta sufrían fuertes convulsiones; más tarde supe que varios habían desaparecido y que nunca más se volvió a saber de ellos. Ese instante repercutió negativamente en la mayoría de quienes estuvieron involucrados en ese experimento y muchos perdieron la razón, padecieron alucinaciones o sufrieron horribles dolores y enfermedades.

A mí también me afecto Ese campo eléctrico que se formó en torno de la nave cayó también sobre una parte de nuestro barco. Era como una lámina de electricidad pura. La corriente tenía tanta potencia que casi me hizo perder el equilibrio. Por suerte no quedó con todo el cuerpo dentro de esa corriente, pues de haberlo hecho me hubiese tirado sobre la cubierta. Sólo alcanzó a tocarme el brazo derecho, y era tan denso ese campo que me dió un gran golpe y todo el costado me quedó dolorido. Aún me pregunto por qué no fui electrocutado por esa lámina de electricidad. Supongo que fue porque yo tenía las botas de goma puestas, como el resto de la tripulación, por orden de los ofíciales superiores.

Fue un momento horrible, y sólo mucho más tarde me di cuenta de que aquel día la ciencia había dado un gran paso, y que la Marina, temerosa de las consecuencias de un experimento que había salido de control y matado a varias personas, trató de ocultar por todos los medios.'

Las Cartas que Envió Allende

La historia del Experimento Filadelfia se basa, sobre todo, en la información contenida en dos cartas enviadas en 1956 por Carlos Allende (Carl Allen) a Morris Jessup. Decía, en síntesis, que en 1943 la marina de los Estados Unidos había estado experimentando con una serie de aparatos derivados de las teorías de Albert Einstein sobre el Campo Unificado para hacer que sus barcos -por medio de una gran fuerza magnética- resultaran invisibles a los radares enemigos, al mismo tiempo que se volvieran inmunes a la acción de las minas magnéticas de los alemanes y de los torpedos de los submarinos enemigos.Estimado doctor Jessup:

Su invocación al público para que se mueva en masa sobre sus representantes y haya así suficiente presión colocada en un correcto y suficiente número de lugares donde pueda ser aprobada una ley para que la Teoría del Campo Unificado del doctor Albert Einstein (1925-27) sea puesta en práctica no es nada necesaria.

Se usaron los "resultados" de mi amigo Dr. Franklin Reno... Los resultados fueron y son hoy prueba de que la Teoría del Campo Unificado hasta cierto punto es correcta... El "resultado" fue la completa invisibilidad de un barco, tipo destructor, y toda su tripulación. Estaba navegando. (Oct. 1943). El Campo fue efectivo en una forma esferoidal oblata que se extendía cien yardas (más o menos, debido a la posición lunar y latitud) fuera de cada lado del barco. Cualquier persona dentro de esa esfera se volvía de forma vaga pero él también observó a esas personas a bordo de ese barco como si ellas también estuvieran en el mismo estado y sin embargo estuvieran andando sobre nada. Cualquier persona fuera de esa esfera no podía ver nada, salvo la forma claramente definida del casco del barco en el agua...

Quedan muy pocos de la tripulación experimental original ahora, Señor. La mayoría enloqueció, uno salió a través de la pared de su alojamiento a la vista de su mujer e hijo y otros 2 miembros de la tripulación (No volvió a ser visto), dos "se fueron al Fuego" o sea se inmovilizaron y se incendiaron mientras llevaban unas brújulas comunes... (ardieron 18 días)... El experimento fue un éxito completo. Los hombres fueron fracasos completos.

Revise periódicos de Filadelfia buscando un parrafito (parte superior de la hoja, interior del periódico cerca del tercio final del periódico, 1944-46 en primavera u otoño o invierno, no en verano) de una noticia describiendo las acciones de los marineros después de su viaje inicial. Asaltaron un local en el astillero de la Marina "Gin Mill" o "Beer Joint" y causaron tanta conmoción y parálisis de las camareras que poco de comprensible se les pudo sacar, que el párrafo y el que lo escribió No Lo cree, y dice "Sólo escribí lo que oí y esas mujeres están locas..."

Le pido que haga este poco de investigación sólo para que se trague la lengua cuando recuerde lo que "pidió que se haga ley".

Muy irrespetuosamente suyo, Carl M. Allen
P.S. Ayudaré más si usted ve que puedo. (Z416175)

Días después:

Notas en adición y pertenecientes a la misiva...
Quiero mencionar que de algún modo también el Barco Experimental desapareció del muelle de Filadelfia y muy pocos minutos después apareció en otro muelle en Norfolk, Newport News, en la zona de Portsmouth. Éste fue señalado y claramente identificado como el lugar pero entonces el barco, de nuevo desapareció y volvió a su muelle de Filadelfia en sólo unos pocos minutos o menos. Esto también fue notado en los periódicos. Pero he olvidado en qué periódico lo leí o cuándo pasó. Probablemente al final de los experimentos. Podría haber sido en 1956, después de que terminaran los experimentos, no lo puedo decir con seguridad.
Muy sinceramente,
Carl M. Allen"

-"Estimado señor Jessup:

-"Me pide lo que es equivalente a pruebas positivas de algo que sólo la duplicación de los dispositivos que produjeron "este fenómeno" podrían darle... Nunca podré satisfacer esa actitud... Puedo ser de alguna ayuda positiva para usted en mi mismo pero para hacerlo requeriría un Hipnotizador, Pentotal Sódico, un grabador y una excelente dactilógrafa para producir material de valor para usted...

Soy un contemplador de las estrellas Sr. Jessup. No lo disimulo y el hecho de que... estoy seguro de que el hombre irá adonde ahora sueña con estar... hacia las estrellas vía la forma de transporte con que tropezó accidentalmente la Marina (para consternación suya) cuando su barco exp. despegó y apareció un minuto después más o menos a varios cientos de millas marinas de distancias... Quizás la Marina ya haya usado este accidente de transporte para construir sus OVNIS. Eso es un avance desde todos los puntos de vista. ¿A usted qué le parece?????

Muy respetuosamente, Carl Allen. "



un video de la movida

Fuentes de Información: http://mundoparanormal.iespana.es/mundoparanormal/docs/enigmas/experimento_filadelfia.htmlhttp://www.barilochenyt.com.ar/filadelfia.htm

http://www.escalofrio.com/n/Misterios/El_Experimento_Filadelfia/El_Experimento_Filadelfia.php

EL MAPA DEL "CREADOR"....Post Jo


Esto parece ser imposible. Los científicos de la Bashkir State University han encontrado pruebas indiscutibles de la existencia de una antigua civilización altamente desarrollada -- posiblemente no humana. La pregunta esta sobre un gran plancha de piedra encontrada en 1999 con la imagen de la región, realizada con una tecnología desconocida. Se trata de un verdadero mapa en relieve.

El mapa contiene obras de ingeniería civil: un sistema de canales con una longitud de unos 12.000 km, presas, embalses de gran alcance. No muy lejos de los canales se muestran motivos en forma de diamante, cuya finalidad se desconoce. El mapa contiene también algunas inscripciones. Al principio, los científicos pensaban que era un viejo lenguaje chino. Sin embargo, resultó que las inscripciones se realizaron en un lenguaje de origen desconocido. Los científicos nunca han podido leerlo



En la República de Bashkorkostan (Bachkiria) en la región de Los Urales. Al este de Rusia se encuentra el área representada tridimensionalmente en la Piedra de Dashka. Los creadores del mapa tenían planeado algo grande en esa región. Un hecho inexplicable para la ciencia.
"Cuanto más aprendo más entiendo que no sé nada,-" dice el doctor en ciencias física y matemática, profesor de la Bashkir State University, Alexandr Chuvyrov. Concretamente Chuvyrov hizo ese sensacional hallazgo. Ya en 1995, el profesor y su estudiante de postgrado de China Huan Hun decidieron estudiar la hipótesis de la posible migración de la población China antigua en el territorio de Siberia y los Urales. En una expedición a Bashkiria, encontraron varios petroglifos en un idioma antiguo chino. Estos hallazgos confirmaron la hipótesis de los inmigrantes chinos. Ellos leyeron las inscripciones. En su mayoría contenían información sobre ofertas de comercio, el matrimonio y el registro de la muerte.



Alexandr Chuvyrov
Sin embargo, durante las búsquedas e investigaciones, notas que datan del siglo XVIII se encontraron en los archivos del gobernador general de Ufa. Ellos informaban de cerca de 200 insólitas piedras grabadas que se encontraban no muy lejos de la aldea de Chandar, región de Nurimanov. Chuvyrov y su colega pensaron al mismo tiempo que quizás las piedras podrían estar relacionado con los inmigrantes chinos. Las notas de los archivos también informaron que en los siglos XVII-XVIII, expediciones de científicos rusos que investigaron la región de los Urales estudiaron las 200 piedras blancas labradas con las mismas muestras y patrones, mientras que en el siglo XX, el arqueólogo A.Schmidt también había visto algunas piedras del mismo tipo en Bashkiria. Esto hizo que el científico se iniciara en la búsqueda. En 1998, después de haber formado un equipo con sus alumnos, Chuvyrov se lanzó en el trabajo. Contrató a un helicóptero, y la primera expedición llevó a cabo un vuelo alrededor de los lugares donde las misterias piedras debían de estar Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, las antiguas piedras labradas no fueron encontrados. Chuvyrov quedo muy descontento e incluso pensó que tales objetos eran sólo una bella leyenda.

La suerte fue inesperada. Durante uno de los viajes de Chuvyrov al pueblo, el ex-Presidente del Consejo agrícola local, Vladimir Krainov, vino a él y dijo: "¿Estás buscando algunas piedras ladradas? Tengo una muy extraña en mi patio." "Al principio, no tome ese información muy seriamente" - Chuvyrov dijo. "Sin embargo, decidí ir al patio a verlo. Recuerdo este día exactamente: 21 de julio de 1999. En la entrada de la casa, la piedra grabada con algunas abolladuras. La piedra era tan pesada que juntos no podíamos sacarla. Entonces fui a la ciudad de Ufa, para pedir ayuda."




La Piedra de Dashka. ¿Ves el grabado de las montañas?

Un mapa tridimensional
En una semana, el trabajo se inició en Chandar. Después de haberla desentarrado, los investigadores visualizaron su verdadero tamaño: una enorme losa de piedra de 1,48 metros de alto por 1,06 metros de ancho y 16 centímetros de grosor. Mientras que pesaba al menos una tonelada. El dueño de la casa hizo rodillos de madera especiales, por lo que el enorme bloque de piedra pudo ser retirada desde donde estaba. El hallazgo fue llamado "Piedra de Dashka" (en honor a su pequeña nieta nacida pocos días antes) y transportado a la Universidad para la investigación. Después que se le retiro la tierra a la piedra, los científicos no podían creer los que sus ojos veían... "A primera vista," - dice Chuvyrov, "comprendí que no era una simple pieza de piedra, sino que era un mapa y no un simple mapa, sino una tridimensional."



La piedra de Dashka y la sección de los Urales que coincide. La superficie está cubierta con un bajo relieve 3-D de una sección de los Urales, similar a los mapas generados por computadora utilizados por las fuerzas militares modernas. Sólo que esto no es una creación moderna. El mapa está hecho a escala 1: 1.1 km.


Superposición de imagen satélital con el antiguo mapa.


"¿Cómo hicieron para identificar el lugar? Al principio, no podíamos imaginar que el mapa era tan antiguo. Felizmente, el relieve de hoy en día de Bashkiria no ha cambiado tanto después de millones de años. Podíamos identificar la altura de Ufa, ya que la falla de Ufa es el punto principal de nuestras pruebas, porque hemos llevado a cabo estudios geológicos y habiamos encontrado su pista donde debebía estar acorde al mapa antiguo. El desplazamiento del cañón ocurrió debido a movimento tectónico el cual se movió desde el este. El grupo de especialistas rusos y chinos en el campo de la cartografía, física, matemáticas, geología, química y antiguos idiomas chinos logró encontrar precisamente que la piedra contenía el mapa de la región de los Urales, con los ríos Belya, Ufimka, Sutolka," - Alexandr Chuvyrov, dijo al tiempo que mostraba las líneas en la piedra a los periodistas. "Puedes ver que la falla de Ufa - la rotura de la corteza de la Tierra, se extendió desde la ciudad de Ufa a la ciudad de Sterlitimak. Por el momento, el rio Urshak recorre el antiguo cañón." Alexandr Chuvyrov, siendo físico, ha adquirido la costumbre de confiar sólo los resultados de la investigación. Si bien hoy en día existen tales hechos.

Se determinó que la estructura geológica: consistía de tres niveles. La base es de 14 cm, hecho de la dolomía más sólida. El segundo nivel es probablemente la más interesante, "hecha" de cristal de diopsido. La tecnología de su tratamiento no es conocida en la ciencia moderna. En realidad, la imagen aparece en este nivel. Mientras que el tercer nivel es de 2 mm de espesor y es de porcelana de calcio que protege el mapa del impacto externo.

"Es necesario observar" - dijo el profesor, "que el relieve no fue hecho manualmente por un antiguo cantero. Es simplemente imposible. Es obvio que la piedra fue trabajada a máquina". Fotografías de rayos x confirman que la punzadas fue de origen artificial y fue hecho con algunas herramientas de precisión.

Al principio, los científicos suponían que el antiguo mapa podría haber sido hecho por los antiguos chinos, debido a las inscripciones verticales en el mapa. Como es conocido, la literarura vertical fue utilizada en el idioma chino antiguo antes del siglo III. Para comprobar su suposición, el profesor Chuvyrov visitó la biblioteca del imperio chino. Dentro de los 40 minutos que podría pasar en la biblioteca según el permiso busco a través de varios libros raros, aunque ninguno de ellos contenía literatura similar a aquél en la piedra grabada. Después de la reunión con sus colegas de la Universidad de Hunan, abandonó totalmente la versión sobre la "pista China." El científico llegó a la conclusión de que la porcelana que cubre la piedra grabada nunca había sido utilizada en China.



Los científicos llegaron a la conclusión que los símbolos resultan ser una forma esotérica de los jeroglíficos que desafían la decodificación.
Pero lo más sorprendente a los ojos de los investigadores eran los trabajos de ingeniería civil: un gigantesco sistema de irrigación de unos 12.000 Km. de longitud, con dos sistemas de canales de 500 metros de ancho, 12 embalses de entre 300 y 500 metros de ancho por 10 Km. de largo y 3.000 metros de profundidad (calculada gracias a la tridimensionalidad del mapa) cada una de ellas. El conjunto iba acompañado de un sinfín de pequeños canales para distribuir el agua por amplias áreas que convertirían a todo este complejo en el más grande del mundo jamás realizado. Para los embalses que suministraban a las diferentes redes de abastecimiento se precisaría la extracción de por lo menos 1 cuatrillón de metros cúbicos de tierra. En comparación con ese sistema de irrigación, el canal Volga-Don parece un arañazo en el relieve actual. Como físico, Alexander Chuvyrov supone que en la actualidad la humanidad es capaz sólo de construir una pequeña parte de lo que aparece en el mapa.



El río Belaya en los montes Urales - Esto podría haber sido un enorme canal artificial hace millones de años.
Sorprendió también la circunstancia de que, a pesar de lo minuciosamente detallado que aparecía el mapa, no se apreciasen carreteras o vías de comunicación terrestres, dando la impresión de que los antiguos pobladores de estas tierras se hubiesen desplazado únicamente por vías fluviales o aéreas.


Tiene 120 millones de años
Fue difícil determinar siquiera una edad aproximada para la piedra. La edad mínima de la que partieron los investigadores se aproximaba a los 3.000 años pero según avanzaban los estudios la fecha iba creciendo paulatinamente. Al principio se llevaron a cabo análisis por carbono-14 (el carbono C14, tiene en período de semidesintegración más corto, con tan sólo 5.750 años), luego se escanearon las capas de la laja con el método de datación del uranio-238 (el uranio-238 (U238) se transforma en plomo Pb206 mediante una cadena radioactiva cuya duración es de 4.510 millones de años ), aunque las investigaciones mostraron resultados diferentes, y la edad de la piedra permanecía poco clara. Mientras examinaban la piedra, encontraron dos conchas que se habían incrustado en la superficie para señalar algunos puntos. La edad de una de ellas, la Navicopsina munitus de la familia de las Gyrodeidae, se remonta a 500 millones de años atrás, en tanto que la segunda, Ecculiomphalus princeps , de la subfamilia de los Ecculiomphalinae, tiene cerca de 120 millones de años. ¿Quién podía garantizar que las conchas todavía estaban vivas cuando fueron integradas en el mapa? Quizá estaban ya fosilizadas. Fue concretamente la edad de 120 millones de años la que se aceptó como "hipótesis de trabajo".

"Probablemente el mapa fuera creado cuando el polo magnético de la Tierra estaba situado en la actual zona denominada Tierra de Franz Josef, que era donde estaba hace exactamente 120 millones de años ", comentó el profesor Chuvyrov . " El mapa que tenemos va más allá de la percepción tradicional de la humanidad, y necesitaremos mucho tiempo para habituarnos a ello ".



Mapeado desde el espacio - ¿Cómo lograron cartografiar todo el planeta? ¿Utilizaron aeroplanos? ¿Sondas en órbita como actualmente utilizamos para cartografiar Marte?

¿Y cuál podría haber sido la utilidad del mapa?
Eso es probablemente lo más interesante. Los materiales del hallazgo por Baskir ya fueron investigados en el centro de cartografía histórica en Visconsin, Estados Unidos. Según ellos, tal mapa tridimensional podría tener solamente una utilidad, uno de navegación, en tanto que podría haber sido hecho sólo mediante el estudio aeroespacial. "Trate de cartografiar al menos una montaña!" - Chuvyrov, dice. " La tecnología de compilación de tales mapas exige un conocimiento aeroespacial y superpotencias ordenadores."

Los últimos estudios en los que siguen empeñados el profesor Chuvyrov y el resto de sus colaboradores, parecen indicar que la losa encontrada, es tan sólo una pequeña parte de un gran complejo cartográfico de la antigüedad, una pieza de un mosaico. Y ahora dan como cierta toda la información de los manuscritos que Chuvyrov encontró en el Archivo General de la ciudad de Ufa, relativos a la existencia de al menos 200 losas con signos y escritura indescifrables en el área de Nurimanov.

Hay algo profundamente misterioso: a pesar de los claros signos de asentamiento de una alta civilización (pensemos en el sistema de irrigación), el mapa en relieve no presenta carreteras ubicadas en rutas terrestres. Quien creó el mapa no se movió sobre tierra, sino sólo en el agua y en el aire. Se ha conjeturado también que los desconocidos cartógrafos no llegaron a vivir allí, sino que eran un grupo de exploradores investigando y mapeando el terreno. ¿Un grupo de exploradores hace 120 millones de años? ¿De dónde procedían? ¿Quiénes eran? Humanos de seguro no eran, según la ciencia oficial no existíamos en ese entonces.

A esta pregunta, realizada por un periodista ruso, el profesor Chuvyrov contesto: "No me gusta especular hablando de OVNI's ni de extraterrestres. Llamemos al autor del mapa sencillamente "el creador".

[Pravda]