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lunes, 31 de marzo de 2014

EL SITIO DE PLATEA...Post Jo.






Reconstrucción idealizada de la ciudad de Platea

y de la circunvalación espartana


La polis de Platea situada en la región de Beocia, para evitar su anexión por Tebas en el519 a.C. comenzó una alianza con Atenas que le saldría cara con el tiempo. Debido a su situación estratégica entre los montes Citerón y Helicón, frontera natural entre Megara, Atica y Beocia. Su control resultaba esencial tanto para Esparta y sus aliados como para la Liga ateniense, por lo que durante la Guerra del Peloponesofue un objetivo primordial del plan de ataque espartano.


En el verano del 429 a.C. Los espartanos y sus aliados peloponesios dirigidos por el rey lacedómico Arquídanao se dirigieron a tomar la polis de Platea. Comenzando uno de los asedios más memorables de la historia griega según Tucídidesen su obra “La guerra del Peloponeso”. Los platenses convencidos de la promesa ateniense de ayuda esperaban resistir hasta la llegada de refuerzos...





Tucídides, Alter Museum



Los ejércitos griegos del siglo V, caracterizados por las unidades de infantería pesada conocidos como hoplitas, basaban las guerras en enfrentamientos en territorios llanos que permitían maniobrar a estas unidades en formación cerrada. Por lo que no estaban diseñadas para la toma al asalto de murallas que además podía ocasionar una gran pérdida de ciudadanos, un bien escaso en estas pequeñas ciudades estados. Al carecer todavía de eficaces armas de asedio la principal arma era la hambruna o lograr la traición de alguno de los asediados.

La primera tarea de las fuerzas peloponenses fue la construcción de una empalizada para evitar la huida de los asediados, unos 480 plateos y 80 atenienses acompañados de 110 mujeres que según Teucídides “cocián el pan”. Gracias a que la mayor parte de la población de la ciudad fue desalojada antes del ataque la guarnición pudo resistir a la hambruna durante el largo asedio.


Posteriormente comenzaron la construcción de una rampa para alcanzar las murallas platenses, a lo que respondieron los defensores construyendo una empalizada de madera sobre los muros, elevándose así considerablemente la altura de las defensas. Además la madera fue cubierta de cuero para protegerla de las flechas incendiarias que lanzaban los asaltantes.


Tras 70 días de trabajo la rampa alcanzo la muralla, los asediados realizaron un túnel para derribarla pero resulto ineficaz debido a que se reforzó la rampa con un entramado de ramas y arcilla. Una vez alcanzada las murallas los espartanos comenzaron a demoler con sus arietes los lienzos pese a los intentos de los plateos de destruir los arietes mediante lazos corredizos y lanzamientos de pesados troncos. Una vez que los espartanos lograron entrar en la polis encontraron una desagradable sorpresa los defensores habían construido una nueva empalizada en forma de media luna que cubría las aberturas en las defensas.

Para acabar con esta nueva barrera los atacantes decidieron usar el fuego para quemar la madera de la empalizada. Lo novedoso de este plan fue el empleo de sulfurocombinado con resina de pino que “produjo el mayor incendio que jamás se había visto, mayor que el causado por cualquier agente humano” según describe Tucídides. La invención de este producto inflamable se debe probablemente a los aliados beocios ya que pocos años después, en el 426 a.C. la utilizaron en un lanzallamas durante el asedio de Delion. Pese a que las azules llamas junto con una nube toxica de Dioxido de Sulfuro casi acaba con las defensas plateas una afortunada lluvia salva a los sitiados.

Arquídamao viendo la imposibilidad de tomar la ciudad al asalto decidió rendirla por hambre, construyo una doble muralla de circunvalación y retirar a parte de su ejército, con 2000 hombres vigiló la ciudad hasta su rendición final. En el verano del 427 a.C. al borde de la muerte los platenenses se rindieron, debido a la presión tebana los 225 supervivientes varones fueron ejecutados y las mujeres fueron vendidas. La ciudad fue entregada a los tebanos que la destruyeron, la ciudad fue destruida por su fidelidad a Atenas que no supo corresponderle cumpliendo sus promesas “sino que le ayudarían con todas sus fuerzas”




Platea en la actualidad


“El sitio de Platea. 429-427 a.C.” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar


Bibliografia:


- Las murallas de Grecia. Nic Fields. Osprey Publishing

HERIDO 37 VECES Y LO SALVA UN ESCUPITAJO....Post J


Esta es la historia de Roy P. Benavidez, sargento de lasFuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos(Boinas Verdes), el día 2 de mayo de 1968 durante la Guerra de Vietnam.
Un grupo de reconocimiento compuesto por 3 Boinas Verdes y 9 Montagnard (pueblos indígenas de las tierras altas centrales de Vietnam de los que unos 40.000 lucharon junto a los soldados estadounidenses) fueron emboscados por los Vietcom en una zona selvática cerca del la frontera de Camboya. En la emisora de la base se repetía el mensaje desesperado “get us out of here” (sacadnos de aquí) y de fondo multitud de disparos. Sin pensárselo dos veces, y prueba de ello es que sólo llevaba un cuchillo,Benavidez saltó a bordo del helicóptero de evacuación cuando estaba despegando. Desde el aire comprobaron que la situación de sus compañeros era desesperada, pero no pudieron aterrizar cerca por la espesura de la selva y el fuego enemigo. Encontraron un claro a unos 70 metros de distancia de la posición, Benavidez cogió un botiquín y saltó del helicóptero. Mientras corría para llegar hasta sus compañeros recibió un disparo en la pierna y la metralla de una granada impactó en su cara y en la cabeza, aún así consiguió llegar. Se encontró con 4 muertos y el resto del grupo heridos de diversa consideración… recuperó los documentos clasificados, suministró morfina a los heridos, organizó la defensa y avisó al helicóptero para que se acercase a su posición. Cuando el helicóptero trataba de despegar fue derribado… junto al resto de supervivientes, con varias heridas más y llevando a los muertos, consiguieron llegar hasta los restos helicóptero donde montó un perímetro de defensa.
Después de 6 horas de defensa numantina consiguió marcar con botes de humo la posición del enemigo para que la aviación limpiase la zona. Cuando los helicópteros de evacuación consiguieron llegar, Benavidez cayó… había sido herido 37 veces. Ya en la base, un cuerpo inmóvil, cubierto de sangre, con múltiples heridas y con los intestinos saliendo por la herida del estómago se puso junto a los muertos… era el de Benavidez. Justo cuando estaba a punto de ser colocado en una bolsa para cadáveres, escupió en la cara de un médico para indicar que él todavía estaba vivo y fue evacuado a Saigón. Pasó casi un año en hospitales para recuperarse de sus lesiones (siete heridas de bala, dos de bayoneta y 28 fragmentos de metralla repartidos por todo el cuerpo). En 1968 se le concedió la Cruz de Servicio Distinguido y en 1973 la Medalla de Honor. Falleció en 1998, a los 63 años, por una insuficiencia respiratoria.
Fuentes e imágenes: The New York TimesPsywarriorU.S. Navy

LA GUERRA DE PAPEL ENTRE ESPAÑA Y EE.UU.....Post Jo

Después de 115 años, aquel episodio sigue siendo objeto de controversia y misterio, ya que no se sabe aún a ciencia cierta qué o quién produjo la explosión. Lo único seguro es que cambió el curso de la historia y que EEUU lo utilizó como excusa para intervenir en Cuba, algo que ya planeaba en su carrera para convertirse en la primera potencia militar del siglo XX. Los planes estadounidenses se vieron favorecidos por la inestabilidad económica española, la debilidad del gobierno del liberal Práxedes Mateo Sagasta y los aires de independencia que soplaban cada vez con más intensidad en Cuba.

USS Maine
Ante la inestabilidad de la isla y viendo la posibilidad de que los independentistas cubanos lograran derrocar finalmente al ejército español, y con ello perder la posibilidad de controlar la isla, el gobierno estadounidense se decide a intervenir. Con la excusa de asegurar los intereses de los residentes estadounidenses, el 25 de enero de 1898 EEUU envió a La Habana el acorazado Maine, sin previo aviso e incumpliendo las prácticas diplomáticas habituales. Para corresponder con aquel gesto de “amistad“, el gobierno español envió el crucero Vizcaya al puerto de Nueva York. A pesar de todo, las autoridades españolas de Cuba recibieron con corrección a los marinos capitaneados por Charles Segbee e incluso fueron invitados a actos oficiales, bailes, corridas de toros, etc. Pero la explosión del Maine cambió radicalmente aquel panorama… La prensa amarilla estadounidense, especialmente elNew York Journal de Randolph Hearst y el New York World deJoseph Pulitzer, llevaban años utilizando los excesos cometidos por los españoles en la isla -como el caso de Evangelina Cisneros-para poner a la opinión pública estadounidense en contra de los españoles… el Maine inició la guerra del papel.
New York WorldNew York Journal
Dos días después de la explosión del acorazado, el New York Journal titulaba a toda plana “La destrucción del acorazado Maine fue obra del enemigo“, “Los oficiales de la Marina piensan que el Maine fue destruido por una mina española“. Iba acompañado de un dibujo del barco explotando sobre unas minas conectadas por cable con las fortalezas de La Habana. Cuatro días después pedía la intervención militar en la isla y llamaba “cerdos” a los que daban más importancia a la caída de sus acciones que al “asesinato de (266) marineros norteamericanos”. El entusiasmo bélico del New York Journal llevó a que se bautizara el conflicto como “The Hearst War” (la guerra de Hearst) y a situaciones tan hipócritas como el hecho de que en marzo se enviase a La Habana al dibujanteFrederick Remington como corresponsal de guerra. Pasados varios días, Remington telegrafió que todo estaba en calma y que deseaba volver porque allí no iba a haber ninguna guerra. Hearst le contestó:
Quédese ahí. Usted mande los dibujos, la guerra la pongo yo.
Aunque la prensa española sabía que España no podía responder militarmente a las provocaciones de los estadounidenses, decidieron responder con sus propios medios. El Heraldo de Madrid sostenía que los soldados estadounidenses desertarían al oír los primeros disparos. Mientras tanto, la revista Blanco y Negropublicaba:
Es injusto con los cerdos
a los yanquis comparar
porque el cerdo es provechoso
y el yanqui perjudicial.
El republicano Francesc Pi i Margall tildó a estos medios de “prensa infame”, pero esta afirmación, sumada a sus peticiones de paz y a la invocación del derecho de los cubanos a su independencia, terminarían costándole su escaño por Girona en las elecciones de 1898.

Hearst y Pulitzer
La crispación llegó a tal punto en EEUU que los medios de comunicación y los círculos políticos radicales criticaron duramente al Secretario de Estado, John D. Long, por descartar la responsabilidad española en el incidente del Maine. Theodore Roosvelt, subsecretario de Estado de la Armada, que quería enviar sus naves a Cuba de forma inmediata, afirmó que el presidente tenía “tanto carácter como una tarta de chocolate” cuando McKinley anunció a la prensa que no estaba dispuesto a declarar la guerra a España. Preocupado por las crecientes críticas de ser “un blando“, el presidente McKinley pidió al Congreso -”en el nombre de la humanidad, en nombre de la civilización, en nombre de los intereses estadounidenses en peligro de extinción“- la autorización para expulsar a las fuerzas españolas de Cuba… el resto de la historia es sobradamente conocido.

Fuentes e imágenes: The United States Becomes an Imperial Power,Remember Maine,La guerra hispanoamericana, 1896-98 – Chidsey, Donald B.


miércoles, 5 de marzo de 2014

LA GUERRA DE LA SANDÍA.... Post Jo


 El Tratado Mallarino-Bidlack, firmado el 12 de diciembre de 1846 entre Estados Unidos y la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá), fue un convenio de reciprocidad comercial entre ambos países. El problema es que resultaba tremendamente favorable para los intereses económicos y comerciales de EEUU y, peor aún, de los ciudadanos norteamericanos sobre lo población autóctona en el territorio de Nueva Granada. Además, muchos hicieron uso de esa superioridad,adquirida legalmente, y protagonizaron actos de abusos, violencia e irresponsabilidad que agudizó el recelo y resentimiento entre la población local. Sólo faltaba una chispa que prendiese aquella bomba latente… una rodaja de sandía.
Ilustración Xurxo Vázquez
Ilustración Xurxo Vázquez
El incidente tuvo lugar el 15 de abril de 1856 cuando un grupo de norteamericanos, entre los que se encontraba Jack Olivier, paseaban por la estación del ferrocarril después de pasar varias horas de copas. El tal Jack -más chulo que Mario Conde bailando un chotis- cogió una rodaja de sandía de un puesto ambulante. Cuando el propietario, José Manuel Luna, le indicó que el precio eran 5 centavos, Jack se dio la vuelta y se marchó. El vendedor volvió a requerirle el pago y Jack siguió sin hacer caso. José Manuel sacó un cuchillo y le amenazó, pero Jack, altanero y ufano, desenfundó su arma de fuego y le apuntó. Este incidente fue contemplado por todos los presentes y derivó en una pelea callejera entre estadounidenses y la población local que terminó con un saldo de 15 muertos y 16 heridos estadounidenses… por el lado local: dos muertos y 13 heridos.
Aquel conflicto acarreó consecuencias internacionales: los estadounidenses acusaban a las autoridades locales de no mantener el orden y éstos, apoyados en el informe de los cónsules de Francia y Gran Bretaña, a la pandilla de Jack de provocar el incidente. El gobierno de EEUU, ante el informe del comisionado estadounidense Amos Corwine que aconsejaba la inmediata ocupación del istmo, envió un contingente de 160 soldados que tomaron la estación del ferrocarril. Tras tres días de ocupación, los soldados se retiraron sin disparar un solo tiro cuando las autoridades locales accedieron a negociar. El 10 de septiembre de 1857 se firmaba el Tratado Herrán-Cass, mediante el cual la República de Nueva Granada aceptaba su culpabilidad y, además, se fijaba una indemnización en favor de los estadounidenses de412.394 dólares en oro por daños y perjuicios.

jueves, 13 de febrero de 2014

LOS DRAGONES DE CUERA....Post Jo.


LOS PRESIDIOS ESPAÑOLES EN NORTEAMERICA. LOS DRAGONES DE CUERA.

 

         Cuando escuchamos las palabras apaches o comanchesrápidamente nos viene a la mente una película de indios y vaqueros. La industria cinematográfica Norteamericana convirtió en icono universal a su famosa caballería abandonando su fuerte en rescate de una familia de colonos atacados por los nativos.    Pero siglos antes otros soldados realizaban la misma misión en esos territorios americanos, eran los conocidos comodragones de cuera.

         España desde el siglo XVI debió defender sus posesiones en América del Norte tanto contra otras potencias europeas como de los ataques de las tribus de “indios barbaros”, denominación española de los indios que no reconocían la soberanía española. Para ello España construyo un doble sistema defensivo, el primero basado en fuertes abaluartados contra los ejércitos europeos que protegieran las fronteras exteriores y otro en el interior gracias a los conocidos como Presidios junto con las misiones fortificadas...


         Los presidios tenían como misión servir de base a unidades de caballería que protegerían los distintos poblamientos de colonos que se encontraban dispersos por los territorios del norte del Virreinato de Nueva España. Un territorio de cientos de miles de kilómetros cuadrados que se extendía desde la costa norte de pacifico (estado de Washington) hasta el oriente de Texas. Para cumplir esta ardua tarea se conto con unos medios escasos ya que para unos 3000 km en 1780 se dispuso de un máximo de 1495 soldados de presidio mientras que la cantidad más habitual rondo los 600.

         A finales del siglo XVI por orden del 4º Virrey, Enriquez de Almansa, se comenzó la construcción de la red de presidios. En 1570 se fundaron entre los de Celaya, Jerez, Portezuela, Ojuelas, San Felipe; en 1573 los de Fresnillo, Charcas, Sombrete, Pénjamo y Jamay; Leon, Palmillas y Mezcala en 1576. El siguiente siglo se construyeron una serie de ellos al norte del rio Bravo creándose los de Saltillo, Parras en Coahulia y comenzando en el siglo XVIII los de Texas y california llegando incluso al actual Canadá, en la Isla de Nootka.

         La red de presidios estaba diseñada con el objetivo del mutuo apoyo entre los distintos destacamentos además de servir de apoyo al poblamiento, al dotar de protección a las haciendas y misiones que se encontrasen cerca. Por otra parte al ser abandonados tras el avance de la frontera servía de base para la construcción de un asentamiento civil.

         Estas fortificaciones se caracterizaban por su reducido tamaño construidas en adobe o piedra con forma rectangular de alrededor de 100 metros de lado. Disponían de torres o bastiones para posicionar cañones pero carecían del complejo diseño abaluartado al carecer los atacantes indios de piezas de artillería. Además de la dotación militar convivían con ellos sus familiares, sacerdotes pero en todo caso no solían pasar de dos  centenares de personas en total. Cada presidio protegía a una compañía compuesta por un oficial (Capitán o Teniente), un Alférez , un capellán, sargento, dos cabos y unos cuarenta hombres apoyándose en algunos casos por un centenar de indios exploradores.

Reconstrucción de un presidio
         Estas unidades denominadas oficialmente “soldados de presidios” pasaron a la historia como los Dragones de Cuera. Al ser una unidad de caballería dotada de armas de fuego se enmarcan dentro de los dragones al poder combatir tanto a caballo como de pie. Y de Cuera proviene del elemento más característico de su impedimenta, un abrigo sin mangas hecho de varias capas de cuero que  daba una gran protección contra la flechas de los nativos.

         Tras años de combate contra los indios el soldado de frontera fue convirtiéndose en una unidad especializada en el combate contra los nativos usando tácticas y armas distintas a las usadas en los campos de batalla europeos. En pleno siglo XVIII cuando en España los ejércitos se habían dotado con armas de fuego ellos seguían utilizando  laza y escudo ya que las armas de fuego era lentas y precisaban blancos densos. Los indios eran rápidos y se acercaban a los europeos antes de que recargasen por lo necesitan armas y defensas contra las flechas y para la lucha cuerpo a cuerpo.

         En cuanto a las defensas, destaca la cuera que como ya he explicado estaba compuesta de incluso 9 capas de cuero, llegando a pesar 10 kilos con los años se fue recortándose a hasta convertirse en un chaquetón, con el objetivo de reducir el peso para poder perseguir a los apaches andando a través de las montañas. Eran  de color natural o blanco con el escudo de España en cada bolsillo. Además disponían de una adarva, escudo de origen árabe, hecho de cuero con forma de doble circulo traslapado o de una rodela circular aportándole mayor defensa contra los proyectiles.  

         En cuanto a las armas se establecía en el reglamento que debían portar una espada, lanza, escopeta y pistolas pero en algunos casos extraoficialmente se arman con arcos y flechas por ser más rápidas.

Ilustración del libro "Banderas Lejanas"
         Para completar el equipo el reglamento de 1772 cada soldado debía disponer de seis caballos, un potro y una mula, es interesante destacar que cada jinete debía tener una montura preparada en cada momento para salir al combate. Esta misma norma destacaba la importancia de la uniformidad, debiendo vestir “una chupa corta de tripe o paño azul, con una pequeña vuelta y collarín encarnado, calzón de tripe azul, capa de paño del mismo color… bandolera con el nombre del presidio…” debemos destacar el sobrero de alas negro característico de esta unidad frente a otras posteriores como el blanco de las compañías volantes (unidades ligeras preparadas para luchar en tierra).

         Se debe destacar que los soldados eran voluntarios con un contrato de 10 años prorrogable. Teniendo en cuenta el sistema de castas vigente el alistamiento era una forma de ascensión social por lo que era interesante pertenecer al cuerpo. A finales del XVIII la mayor parte de la tropa eran criollos o europeos, alrededor del 40% eran mestizos, mulatos o coyotes y el resto indios.

         Gracias a la red de presidios, a las incursiones de castigo en territorio “barbaros” a veces de miles de kilómetros y sobre todo al esfuerzo de los Dragones de Cuera durante años los territorios del norte permanecieron en manos de España.

“Los presidios españoles en Norteamérica.  Los dragones de Cuera.”Francisco García Campa – Bellumartis Blog Historia Militar.

 Fuentes:

- “El sistema presidial en el septentrion novohispano, evolucion y estrategias de poblamiento”  de  Luis Arnal ,Facultad de Arquitectura, UNAM 

“Banderas lejanas” Fernando Martinez Láinez – Carlos Canales Torres