viernes, 16 de noviembre de 2012

BARCOS CAMUFLADOS COMO CEBRAS...Post Jo


Durante la Primera Guerra Mundial se comenzaron a camuflar barcos para que no fueran fácilmente distinguibles en el océano, y se consiguió en cierta medida siempre que el enemigo fuera un barco convencional, ya que desde los submarinos los barcos se recortaban claramente en el horizonte y eran fácilmente detectables, haciendo aquel primer camuflaje inútil.

Para evitar a este segundo enemigo, los submarinos, se decidió pintar los barcos de un modo extraño. Ya que no se podían ocultar a la vista, al menos se buscaría hacer el objetivo menos sencillo de abatir para los U-Boote. Se pintaban los barcos con unos patrones tan extravagantes que conseguían crear una ilusión óptica que evitaba al enemigo determinar con exactitud y facilidad cuál era el curso de la nave. En 1917 estaba planeado pintar toda la flota mercante y parte de la flota de guerra.

Los diseños fueron creados por la Royal Academy de Londres, bajo la supervisión de Norman Wilkinson, creador de la idea. Los dibujos, además de bloques y líneas de colores, incluían en ocasiones puentes y anclas. Un ejemplo más de cómo una idea en principio sencilla sirve para un gran propósito: pintar un barco de tal modo que la visión del mismo distorsione la realidad y confunda al enemigo al moverse, evitando que este determine con exactitud la velocidad y el rumbo del barco camuflado. Esto mismo, según parece, es lo que consiguen las cebras con sus rayas blancas y negras cuando huyen a la carrera de un depredador.

Fuente: La Primera Guerra Mundial, de H.P. Willmott

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